Remesas a Cuba

¿Por qué tu banco puede cobrarte más al pagar en otra moneda?

30 de agosto, 202613 min de lectura

¿Por qué tu banco puede cobrarte más al pagar en otra moneda?

Un pago de 500 EUR puede terminar reflejándose como un importe inesperado si tu cuenta utiliza otra moneda. Te explicamos qué ocurre entre el comercio, la tarjeta y tu banco.

Pagaste una cantidad, pero tu banco refleja otra: qué ocurre realmente cuando pagas en una moneda diferente

Hay una situación que desconcierta especialmente cuando se paga desde el extranjero.

Antes de confirmar una operación ves claramente el importe: 500 EUR.

Pagas.

La operación se procesa por esos 500 EUR.

Pero al entrar en la aplicación de tu banco, haces la conversión de lo que te han descontado y descubres que el coste parece superior.

La reacción inmediata es comprensible:

«Si ponía 500 EUR, ¿de dónde sale la diferencia?»

La respuesta está en algo que normalmente permanece invisible durante una compra: lo que sucede entre la moneda en la que pagas y la moneda en la que tu banco mantiene tu dinero.

Y entender esa diferencia es importante porque en un mismo pago pueden intervenir varias partes, cada una con una función distinta.

El precio del comercio y el coste que finalmente ves en tu cuenta no siempre son lo mismo

Empecemos por la distinción más importante.

Cuando un comercio solicita un pago de 500 EUR, esa es la cantidad que solicita procesar.

Pero si la cuenta vinculada a tu tarjeta está denominada en otra moneda —francos suizos (CHF), libras esterlinas (GBP), dólares estadounidenses (USD) u otra—, esos 500 EUR tienen que convertirse a la moneda de tu cuenta.

Y esa segunda parte de la operación puede depender de tu tarjeta, la red de pagos y, especialmente, de las condiciones de tu banco.

Por eso puede ocurrir algo que a primera vista parece contradictorio:

el comercio puede haber cobrado exactamente 500 EUR y el cliente, al revisar su cuenta, puede percibir un coste superior al equivalente que esperaba.

No significa automáticamente que exista un cobro oculto.

Significa que hay que separar las distintas capas de la operación.

Un ejemplo: pagar 500 EUR con una cuenta en francos suizos

Supongamos que estás realizando una operación cuyo precio es:

500 EUR

Tu tarjeta, sin embargo, está vinculada a una cuenta denominada en francos suizos.

Para simplificar, pensemos en el recorrido del dinero así:

VeltroPay solicita 500 EUR

La operación se procesa en EUR

Tu cuenta está denominada en CHF

Es necesario determinar cuántos CHF corresponden a esos 500 EUR

Tu banco refleja el cargo en tu cuenta

Es en esa conversión donde el resultado puede dejar de coincidir con el cálculo que habías hecho previamente.

El banco emisor puede utilizar las condiciones de conversión aplicables a tu tarjeta y, dependiendo de tu contrato, pueden existir además cargos relacionados con operaciones en moneda extranjera o determinadas transacciones internacionales.

El dato importante sigue siendo el mismo:

que tu cuenta refleje un equivalente superior no demuestra, por sí solo, que el comercio haya aumentado el precio.

El error más habitual: comparar el cargo con Google

Aquí aparece uno de los malentendidos más frecuentes.

Ves un cargo en francos suizos y buscas:

«500 EUR a CHF»

Google te muestra un resultado.

Después abres la aplicación del banco, comparas ambas cifras y no coinciden.

Parece que alguien ha cobrado de más.

Pero estamos comparando dos cosas diferentes.

Los tipos de cambio que encontramos en Google, en medios financieros o en fuentes como el Banco Central Europeo son extraordinariamente útiles como referencia.

No son necesariamente el precio exacto al que tu banco va a convertir una compra concreta realizada con tu tarjeta.

En un pago internacional pueden intervenir la red de la tarjeta —por ejemplo, Visa o Mastercard— y la entidad financiera que la ha emitido. Además, el contrato de cada tarjeta puede establecer sus propias condiciones para las operaciones en moneda extranjera.

Por eso una referencia pública de mercado y el resultado final de una operación bancaria real no tienen por qué ser idénticos.

El tipo de cambio de referencia no siempre es el tipo de cambio de tu tarjeta

Esta diferencia merece especial atención.

Cuando leemos que un euro equivale a determinada cantidad de francos, dólares o libras, tendemos a pensar que existe un único “tipo de cambio”.

En la práctica, para el consumidor no siempre funciona así.

Existe una referencia de mercado, pero después hay que saber cómo se convierte una operación concreta y qué condiciones tiene contratadas el titular de la tarjeta.

Mastercard, por ejemplo, publica herramientas para consultar tipos de conversión aplicables a operaciones internacionales, pero también advierte de que el banco emisor puede aplicar condiciones y cargos adicionales.

Por tanto, la pregunta correcta no es solamente:

«¿A cuánto estaba el franco suizo ese día?»

La pregunta más útil es:

«¿Qué tipo de cambio y qué condiciones aplicó mi banco a esta operación concreta?»

Parece una diferencia pequeña de lenguaje, pero financieramente es una distinción fundamental.

¿Puede tu banco aplicar una comisión adicional?

Sí.

Dependiendo del banco, de la tarjeta y de las condiciones contratadas, una operación puede estar sujeta a cargos relacionados con la conversión de moneda o con determinadas transacciones internacionales.

Stripe —la infraestructura que VeltroPay utiliza para procesar pagos con tarjeta— explica en su documentación que, cuando la moneda del método de pago es diferente de la moneda del cargo, el banco o emisor de la tarjeta puede cobrar al titular una comisión por cambio de divisa.

También pueden existir determinadas condiciones asociadas al carácter internacional de una operación.

Pero hay un matiz importante:

no todas las tarjetas cobran estas comisiones y no todos los bancos aplican las mismas condiciones.

Por eso sería incorrecto afirmar que pagar desde una cuenta en otra moneda siempre cuesta más.

Depende de tu entidad y de las condiciones concretas de tu tarjeta.

Entonces, ¿estar en otro país hace que el pago sea más caro?

Esta es probablemente la aclaración más importante de todo el artículo:

no necesariamente.

Tu ubicación física y la moneda de tu cuenta son cosas diferentes.

Imagina dos personas que se encuentran en Suiza.

La primera está allí de vacaciones y utiliza una tarjeta española vinculada a una cuenta en euros.

La segunda utiliza una tarjeta vinculada a una cuenta denominada en francos suizos.

Aunque ambas estén físicamente en el mismo país, las características monetarias de sus pagos pueden ser diferentes.

Por eso no es correcto concluir:

«Me cobraron más porque estaba en Suiza.»

Lo correcto es comprobar qué moneda tenía el pago, en qué moneda está denominada la cuenta y qué condiciones aplica el banco emisor.

¿Quién interviene realmente cuando pagas con tarjeta?

Una compra con tarjeta parece instantánea desde fuera.

Pulsas un botón, autorizas el pago y termina.

Por detrás, sin embargo, existen varias piezas.

De manera simplificada podemos distinguir:

El comercio
Establece el importe que solicita cobrar.

El procesador de pagos
Proporciona la infraestructura tecnológica necesaria para procesar la operación. En VeltroPay utilizamos Stripe para los pagos con tarjeta.

La red de la tarjeta
Visa, Mastercard u otra red participa en el procesamiento de la transacción.

El banco emisor
Es la entidad que emitió tu tarjeta y mantiene la relación financiera contigo.

Si además existe una diferencia de moneda, entra en juego el proceso necesario para reflejar esa operación en la moneda correspondiente.

Entender esta cadena ayuda a comprender por qué un importe solicitado por un comercio y el coste que finalmente observa un cliente en su cuenta pueden ser dos datos relacionados, pero no necesariamente idénticos cuando existe conversión de divisa.

¿Y qué es la conversión dinámica de moneda?

Hay otro concepto que merece conocerse, especialmente si viajas con frecuencia: la conversión dinámica de moneda, conocida por sus siglas en inglés como DCC (Dynamic Currency Conversion).

Probablemente la hayas visto alguna vez.

Estás en otro país, introduces la tarjeta en un terminal o utilizas un cajero y aparece una pregunta similar a:

«¿Quieres pagar en euros o en moneda local?»

Eso puede ser DCC.

En determinadas operaciones permite que el importe sea convertido a la moneda de la tarjeta en el propio punto de venta.

Visa establece que, cuando se ofrece esta modalidad, deben facilitarse al consumidor datos sobre la conversión y sus costes para que pueda tomar una decisión informada.

Pero DCC no debe confundirse con cualquier conversión de moneda.

Que un pago implique EUR y CHF no significa automáticamente que se haya utilizado DCC.

Para saber qué ha ocurrido hay que consultar el detalle concreto de la transacción.

¿Cómo puedes comprobar qué ha pasado con tu dinero?

Si has pagado una cantidad y tu cuenta parece reflejar otra, evita sacar conclusiones mirando únicamente el saldo final.

Haz estas cuatro comprobaciones.

1. Comprueba el importe original

Busca cuánto solicitó exactamente el comercio y en qué moneda.

En una operación con VeltroPay, revisa el importe que aparecía al confirmar la solicitud.

2. Comprueba la moneda de tu cuenta

Si el pago fue realizado en EUR pero tu cuenta está denominada en CHF, GBP, USD u otra moneda, existe una diferencia de monedas que debe resolverse durante el procesamiento de la operación.

3. Abre el detalle completo del movimiento

Tu aplicación bancaria puede mostrar más información que la pantalla principal.

Busca conceptos como:

Importe original
Moneda original
Tipo de cambio
Importe convertido
Comisión por cambio de divisa
Comisión por operación internacional

Los nombres exactos cambian según cada entidad.

4. Si sigue sin cuadrar, pregunta a tu banco

Y aquí conviene ser muy específico.

En lugar de preguntar simplemente «¿por qué me habéis cobrado de más?», pregunta:

«El comercio solicitó un pago de [IMPORTE] EUR. ¿Podéis indicarme el tipo de cambio aplicado a esta operación y si habéis añadido alguna comisión?»

Con esa pregunta estás pidiendo al banco que separe la conversión de cualquier posible cargo adicional.

¿Y si la diferencia es considerable?

Cuanto mayor sea la diferencia, más importante es solicitar el desglose antes de atribuirla a una de las partes.

Supongamos que un comercio solicita 500 EUR, pero al calcular el equivalente que ha salido de tu cuenta crees haber pagado 540 o 550 EUR.

Una diferencia así merece ser revisada.

Pero el importe final, por sí solo, no permite determinar su origen.

Hay que reconstruir la operación:

¿Cuánto solicitó el comercio?

¿En qué moneda?

¿En qué moneda está denominada la cuenta?

¿Qué conversión se aplicó?

¿Existió alguna comisión adicional?

Solo después de responder a esas preguntas podemos saber de dónde procede realmente la diferencia.

Lo que ocurre en VeltroPay

En VeltroPay queremos que esta distinción sea especialmente clara.

El precio mostrado por nuestro tarificador incluye la comisión correspondiente a VeltroPay.

Lo que ves es lo que pagas: sin sorpresas al final.

Además:

Tu precio y tu tipo de cambio se fijan al confirmar tu solicitud y no cambian después.

Eso se refiere al precio de tu operación con VeltroPay.

Si posteriormente tu banco necesita realizar una conversión porque tu tarjeta o cuenta utiliza otra moneda, las condiciones de esa conversión corresponden a la entidad financiera que ha emitido tu tarjeta.

Lo mismo ocurre con cualquier cargo externo que esa entidad pueda aplicar según las condiciones que tengas contratadas.

Tres hábitos útiles antes de pagar en otra moneda

No hace falta convertirse en especialista en mercados de divisas.

Basta con adoptar tres hábitos.

Primero: mira siempre la moneda, no solamente la cifra.

500 EUR y el equivalente de 500 EUR en otra moneda son dos cosas distintas.

Segundo: conoce las condiciones de tu tarjeta.

Si vives fuera de la zona euro o utilizas habitualmente cuentas en CHF, GBP, USD u otras monedas, merece la pena comprobar cuánto cobra tu banco por las conversiones y operaciones internacionales.

Tercero: conserva el importe original de la operación.

Si posteriormente aparece una diferencia, será mucho más sencillo distinguir el importe solicitado por el comercio de la conversión y los posibles cargos posteriores.

La transparencia no termina en mostrar un precio

También consiste en ayudarte a entender qué ocurre después de pulsar «Pagar».

Cuando realizas una operación con VeltroPay, queremos que puedas distinguir claramente entre lo que corresponde a nuestro servicio y lo que puede depender de tu banco.

Si detectas una diferencia, no tienes que adivinar de dónde procede.

Comprueba el importe original, la moneda de la operación, la moneda de tu cuenta y el desglose proporcionado por tu entidad.

Y si tienes dudas sobre el importe que VeltroPay solicitó procesar, contacta con nuestro equipo.

Podemos ayudarte a comprobar nuestra parte de la operación.

Para conocer el tipo de cambio, las comisiones o cualquier otro coste aplicado posteriormente por tu banco, será tu entidad quien pueda proporcionarte el desglose definitivo.

Porque cuando se trata de dinero, una diferencia no debería resolverse con suposiciones.

Debería poder explicarse.


Preguntas frecuentes

¿VeltroPay me cobra más si pago estando en otro país?

No por el simple hecho de encontrarte físicamente en otro país. Hay que distinguir tu ubicación de la moneda de la operación, la moneda de tu cuenta y las condiciones de tu tarjeta.

Si VeltroPay muestra 500 EUR, ¿puede cobrarme 550 EUR?

El importe correspondiente a VeltroPay es el que confirmas en la operación. Si posteriormente observas un coste diferente en tu cuenta, hay que comprobar si existió conversión de moneda o algún cargo aplicado por tu entidad financiera.

¿Qué ocurre si pago en EUR pero mi cuenta está en CHF?

El importe denominado en euros debe reflejarse en una cuenta denominada en francos suizos. La conversión correspondiente puede depender de las condiciones aplicables a tu tarjeta y de tu banco emisor.

¿Por qué el cambio de mi banco no coincide con Google?

Los conversores públicos proporcionan referencias de cambio. Una operación real con tarjeta puede estar sujeta a las reglas de conversión de la red de pagos y a las condiciones de la entidad que emitió tu tarjeta.

¿Puede mi banco cobrar una comisión por cambio de moneda?

Sí. Dependiendo de tu entidad y de las condiciones contratadas, pueden existir cargos relacionados con conversiones de divisas o determinadas operaciones internacionales.

¿Cómo sé exactamente qué me ha cobrado mi banco?

Consulta el detalle de la operación y busca el importe original, la moneda, el tipo de cambio y las posibles comisiones. Si esa información no aparece, solicita a tu banco el desglose de la transacción.

¿Qué hago si creo que VeltroPay me ha cobrado de más?

Contacta con nuestro equipo para que podamos comprobar el importe correspondiente a tu operación. Si el importe procesado coincide con el confirmado en VeltroPay pero tu cuenta refleja una conversión o un cargo adicional, tu banco podrá indicarte cómo se ha calculado esa diferencia.


Antes de tu próximo envío a Cuba

Consulta el precio de tu operación antes de confirmarla y, si utilizas una cuenta en una moneda diferente del euro, revisa también las condiciones de conversión de tu tarjeta.

En VeltroPay puedes conocer de antemano el precio correspondiente a tu envío.

Lo que ves es lo que pagas: sin sorpresas al final.


Fuentes

Para la elaboración de este artículo se ha consultado documentación oficial de Stripe sobre monedas y pagos con tarjeta; información de Visa y Mastercard sobre conversión de divisas y operaciones internacionales; y normativa europea relativa a la transparencia de determinados cargos por conversión de moneda.

V

Escrito por

Ernesto Rodriguez

Fundador de VeltroPay. Apasionado de la tecnología financiera y de simplificar los envíos a Cuba.

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